La ciudad cerca, el silencio dentro
Santander tiene playas urbanas, el Palacio de la Magdalena, una bahía que compite con las mejores de España y una vida de paseo marítimo que no se cansa. Pero después de un buen día de ciudad, hay quien prefiere volver a dormir a otro sitio: uno donde no se oyen coches, donde el río marca el ritmo, y donde el desayuno se sirve despacio.
El Paraíso del Pas está en Oruña de Piélagos, a solo 12 minutos en coche de Santander, en una casona de piedra centenaria a orillas del río Pas. Suficientemente cerca para no perderte nada de la capital cántabra, suficientemente lejos para que, al volver, sientas que has cambiado de mundo.
Qué hacer en Santander cuando te alojas en El Paraíso del Pas
La playa de El Sardinero, los jardines del Palacio de la Magdalena, el Centro Botín, o simplemente perderte por el casco antiguo: todo queda a un trayecto corto en coche. Muchos huéspedes hacen noche aquí precisamente para combinar ambas cosas — turismo de ciudad de día, calma absoluta al anochecer, con el sonido del río de fondo en lugar del tráfico.
Si vienes en avión, el aeropuerto Seve Ballesteros de Santander está también a poco más de 10 minutos, lo que hace de este hotel un punto de partida cómodo tanto si empiezas como si terminas tu viaje por Cantabria aquí.
Una casona con historia, no una cadena más
Antes de ser hotel, este edificio fue una casona de labranza centenaria en el Barrio Socobio. La rehabilitación conservó la piedra, las vigas y el alma del lugar, y hoy conviven con habitaciones actuales, un restaurante de cocina de temporada y un entorno donde el río Pas sigue marcando el paso de los días, como siempre lo hizo.